Sin título

Muchas cosas han pasado.

La imagen más aleatoria que pude imaginar

He durado toda la tarde del día de hoy intentando cuadrarme a escribir esta entrada… Tanto que decir, y tantas formas de decirlo que no se si al final deba hacerlo, o siquiera si debería estar haciéndolo.

Yo me prometí volver a escribir al menos durante este año una vez más… Hoy es 6 de noviembre y mucho ha cambiado.

Tengo 21 años, tengo 4 años en la carrera, mucho ha cambiado.

Este 2012 trajo cosas nuevas, buenas, malas, ¿por qué reducirlo a esta dicotomía tan innecesaria?

Cosas inusuales, cosas inéditas, cosas que no se repetirán. Situaciones incómodas, situaciones redundantes… Como ven, son pocos adjetivos pero que cada uno significa una cosa por si sola, no puedo reducirlas a bien o mal.

Ha transcurrido casi un año en el cual han ocurrido un sinfín de eventos entrelazados, o quizás no, relacionados conmigo o tal vez no, lo que importa, es que las cosas se siguen dando a pesar de que uno planee, disponga, proponga, siempre surgen, a uno le gusten o no, a uno le convengan o no, las haya previsto uno o no, el universo simbólico está compuesto por lo que nosotros le pongamos para entendernos, en nosotros mismos.

Yo se que no hace sentido lo que escribo, sin embargo esto es una catarsis, una liberación necesaria, una multiplicidad de ideas que ocupaban salir de una alguna manera, y la pluma digital fue la elegida para el trabajo.

Quiero decir, que me hace falta el escribir. Como ya lo he señalado antes, para mi es un placer poder escribir y que las palabras surjan, tengan un sentido y den una idea de que pasa por mi mente a aquellas personas, las cuales, fuera por casualidad, fuera por insistencia del autor o fuera por devoción al blog (espero exista alguno aparte de mi), entran al sitio y leen su contenido.

Por cierto, y a modo de conclusión mal acabada, quisiera esperar que sea de mi necesaria necedad el volver a escribir, tal vez mañana, tal vez la otra semana, tal vez en un mes… Pero al final de cuentas, lo que para mi cuenta es que este sitio se mantenga.

Saludos,

Álvaro Aguilar M.

Volver…

En realidad, no se como llego siempre al mismo punto.

Siempre sucede, las mismas situaciones, solo que expresadas a través de diferentes escenarios.

La vida se presenta como un reto. Un reto a conquistar. Una montaña a escalar. Una carrera a recorrer.

Sin embargo, hay veces que simplemente uno quiere tomar el atajo, tomar la vía corta, no subir la montaña, no terminar la carrera (para seguir las analogías).

No se como expresarme. Se que quiero hacerlo, se quiero volver, volver a escribir, volver a sentir esa sensación.

El escribir siempre ha sido un desahogo, una salida del mundo virtual al mundo más virtual aún.

Volver a tener mi vía de escape donde siempre la he tenido, poder realizar diatribas, poder exponer los sentimientos en la tinta digital de la manera que anteriormente lo hacía, es una meta que tengo que seguir manteniendo, como la mantuve por dos años.

Fue un año sin venir, pero ahora, pienso hacer exactamente lo contrario, pienso volver.

Regresar.

¿Cuestión de percepción?

Sólo se necesita un hecho con carácter delictuoso para desencadenar el populismo punitivo.

Sólo se necesita una violación a la individualidad de una persona para someter a juicio público la totalidad del sistema.

Se necesita nada más un abogado bobalicón que se lance a las calles como el “amigo” del pueblo, para poder satisfacer sus propios intereses y necesidades, para poder desatar la gran marea roja del populismo punitivo.

Marea roja, porque desatará sangre, y desatará mucha.

Correrán cabezas, correrá la sangre tal como lo cuenta la toma de Jerusalem por los cruzados, tal cual corría la sangre por las calles.

No es que no debemos cuestionar las políticas de seguridad, no es que no debemos cuestionar el sistema, es que debemos considerar si vale la pena tirar todas las garantías individuales constitucionales por la borda, por cuanto lo pide la masa, el cual tal vulgo interesado en sangre.

No es que estoy incitando al orden ni al desorden, ni caos ni coherencia ni solucionan nuestros problemas.

No creo en esta vía a prima facie, ni ningún ser humano con consciencia de humanidad lo debería de hacer.

Como leí de un amigo columnista, no es cuestión de nosotros determinar quien puede ir a la cárcel por solo verlo, es cuestión de los tribunales.

No puedo ofrecer una solución que sea igual de atractiva como la idea de meter a todos los delincuentes en la cárcel, pero si puedo someter a análisis la situación, extender el problema y buscar una solución real.

Dejo la discusión abierta, por si acaso algún lector quiere rebatir el tema, me encantaría poder debatir el tema.

 

No pretendo…

No pretendo ser alguien quien no soy.

No pretendo ser un escritor, si mi habilidad literaria es toda obtenida a través de la experiencia que me ha dado este sitio.

No pretendo ser un poeta, especialmente si mi única experiencia lírica está escrita en cuadernos del colegio, que hace mucho quedaron olvidados en el recuerdo.

No pretendo ser alguien que no soy, si nunca he buscado ser otro, que yo mismo.

No pretendo ser alguien sin aspiraciones, no pretendo ser uno más.

Lo que si pretendo, es ganarme mi camino, y crear mi destino.

Lo que si pretendo, es ser yo mismo y disfrutar los frutos que esto produce.

Pretendo y hago.

Cita literal de Dune

Hace unos días me acordé de un tipo de oración, que viene en la colección de Dune, y es llamada de forma técnica en el “universo” Dune, la Letanía contra el Miedo.

Letanía contra el Miedo del ritual Bene Gesserit:

“No conoceréis al miedo. El miedo mata la mente. El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mí y a través de mí. Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allá donde haya pasado el miedo ya no habrá nada. Sólo estaré yo.”

Esto es una cita literal de Dune, escrita por Frank Herbert.

Dos décadas…

Pues hoy, y como ya se me hizo costumbre, cumplo años.

Cumplo 20 años hoy 6 de septiembre y siento que esta es una muy nueva etapa de mi vida.

Realmente, no tengo mucho que decir, siento que las cosas han cambiado mucho, pero también siento que estoy repitiendo ciclos. Tengo que retomar mis metas, tengo que olvidarme de las cosas que me tienen distraído y empezar una nueva década de vida realmente, para buscar mi felicidad.

Siento que es tiempo de que empiece a vivir de una manera distinta. Espero llevar esto a buen puerto.

Saludos,

Álvaro Aguilar

 

Creer en imposibles

Una parte de mi quiere creer en imposibles.

Quiere poder llevar a feliz conclusiones las quimeras que acechan mi vida.

Una parte de mi quiere ser realista y no seguir soñando.

Otra parte me dice que haga las cosas tal y como las dicta el corazón, pero cuando la mente quiere tener participación, se nubla la razón.

Esto es algo que ha pasado por mi mente desde hace unos días, todo empezó con los imposibles que se me han planteado a medida que las cosas se van sucediendo al frente y alrededor mío.

He querido volver a mi pequeño espacio de opinión y volver a darle vida, así que volveré a empezar con un pequeño pensamiento, que sin malintencionar puede semejar algún intento de poema. Aclaro que simplemente son líneas que se conjugan solas en la mente.

Espero les haya gustado, es algo que he escrito desde lo más profundo de mis sentimientos, porque ni del corazón ni del cerebro puedo lograr tal sinceridad y claridad al escribir.

Saludos,

Álvaro A.

El don de escribir

El don de escribir, no es un don dado fácilmente por las musas de los talentos.

Es algo que se otorga, se aprende o se nace con él, pero si no tienes esa chispa que necesitas, nunca lo consigues.
Yo no nací con ese don -hasta donde sepa- pero si lo he aprendido con la práctica, con el error y el borrador, con el vuelva a empezar totalmente la publicación.

La lectura me ha complementado, sino formado, este talento que una vez ha asombrado, al demostrarse amplio y profundo.
Lastimosamente, este talento, me ha sido vilmente removido temporalmente.

La pereza, la desidia, el desinterés, son situaciones que han afectado a este humilde bloguero, a el dejar de publicar las constantes publicaciones -valga la redundancia- que antes tan notablemente me caracterizaban.

Sin embargo, quiero, y con el permiso de ustedes, lectores que todavía vienen a este modesto espacio, retomar este don, este latento, arrancarlo de vuelta de quién alevosamente me lo ha removido.

Posiblemente es una tarea difícil de retomar pero, quiero volver a hacerlo, y tener ese placer, esas ganas, ese deseo de escribir.

Saludos,
Álvaro A.

Encuestas, ¿arma de doble filo?

Acabo de realizar una encuesta de opinión cuyo público son los usuarios de Twitter (tuiteros), y debo decir me pareció bien realizada. Pero, analizando un poco las encuestas como tal, pueden ser un arma de doble filo.

¿Por qué afirmo esto?

No he llevado ningún curso de comunicación, así que lo mío es puro conocimiento adquirido empirícamente (o sea, se podría decir que estoy bateando). Pero yo he llegado a considerar, luego de haber leído tal vez el Príncipe o similares, que el pueblo es fácilmente “manejable”, especialmente para beneficios políticos. Y no podemos dejar de pensar que las encuestas pueden constituir una circunstancia agravante de la posición de un funcionario político, o ser una mejora de su posicionamiento.

Las encuestas sirven, que mejor ejemplo, que Berlusconi, cuya forma de consolidación en el poder fueron sus, poco fehacientes, encuestas.

Retomando el punto anterior, la “masa”, “vulgo” (sin intenciones peyorativas), o como se le quiera llamar, en mi opinión, no puede esperársele una declaración fidedigna sobre algo si se quiere con ello basar un resultado.

En otras palabras, no confío en lo que diga cualquier “hijo de vecino” sobre un tema, por el simple hecho de que éste puede ver exaltada su opinión personal sobre el tema por los medios de comunicación, o porque un evento similar al tema de la encuesta le haya ocurrido, o simplemente por vivir en un lugar específico. No me gusta que esto sea tomado junto con la opinión de otros más, como la opinión de todos los ciudadanos.

No voy a negarlo, es útil, y práctico.

Pero, últimamente, el tono tan formal a algo tan informal que los medios de comunicación le atribuyen al hacer un “sondeo de la opinión del pueblo”, simplemente me choca.

Concluyendo, no negaré que las encuestas son herramientas útiles, si se les da una buena aplicación, pero me desagrada la importancia que se le ha venido dando a una opinión más bien, quizás desinformada, y mucho menos el uso que se le de para, pura y simple, politiquería.

Y para responder la pregunta del título, si, creo que son un arma de doble filo, pues puedo usar sólo opiniones legitimadas, pero éstas no siempre serán a mi favor e irán todo al contrario, si por el otro lado, se usan opiniones “equis”, puede terminar no reflejando realmente algo útil.

Saludos, Alvaro A.