Pienso yo, ya es momento me pronuncie sobre este respecto. Espero que al escribir este post, se mantenga mi originalidad al escribir y no repita ideas, ni caiga en falacias Ad Hominem (ofensa a la persona, no hay argumento válido), aunque no prometo que la última pueda evitarla.

¿Por qué se decide hacer una ley?

El papel dice que es por una necesidad social, por normatizar una costumbre o por cuestiones similares. Pero como dice el dicho, el cual será muy usado para este post, “El papel aguanta lo que le pongan”. Aunque tal vez no me agrade tanto el uso de esta singular expresión del lenguaje, debo aceptar que en muchos casos, lastimosamente, también jurídicos, es de aplicación certera.

Para esta exacta ocasión, la ley se dio por insistencia de medios noticieros y una mujer, de cuyo nombre no me quiero acordar, fue una de las que con sus consistentes aguijonadas durante la transmisión televisiva y radial de su programa nacional, insistió, más tercamente, aunque con claras buenas intenciones, en el asunto de la necesidad de una nueva ley de tránsito.
Pero, esto en realidad, no debería suceder. Por más que la reforma de la ley de tránsito haya sido una muy necesaria y, digámolo, plausible, no puede ser que haya sido forzada bajo esas condiciones antes descritas, a realizarse.

Pero para caer al punto, luego de que se decidiera reformar la ley de tránsito, empezaron los debates entre los diputados, y como todos sabemos, eso tomó su tiempo. La discusión en la Asamblea comenzó en el 2008, y por supuesto, duraron dos años, para entregarnos una ley, al principio incompleta, luego incompatible, y ahora problemática.

¿Cuál seguridad jurídica tenemos, con legisladores de este calibre?

Ahora sí, para hablar sobre el tema principal del post, algunas ideas totalmente aleatorias en relación a las últimas noticias:
Yo estoy de acuerdo hasta cierto punto en las altas penas impuestas. Estoy totalmente de acuerdo con la cárcel para los conductores borrachos con un nivel por encima del aceptable de alcohol, y definitivamente de acuerdo con las altas penas para los choferes “picones” o que manejan a velocidades irresponsables realizando maniobras peligrosas. En ese punto estoy de acuerdo con la mayoría de opiniones que he visto.
Pero, claramente no estoy de acuerdo con las multas para peatones y otras multas, claramente EXAGERADAS.
De acuerdo, totalmente con el sistema de puntos. No ocupo agregar nada más, esa era una de las ideas más plausibles, a la vez que castigaba, de paso, enseñaba. Pero claro, los diputados necesitaron volver sobre sus pasos para sacar las mejores ideas, y más bien complicar la norma. Pero bueno, lo hecho, hecho está.

¿A cuál norma nos adscribimos al llegarnos a las manos este adefecio jurídico?

A modo de conclusión, para no perder su atención, espero esta Asamblea, que aunque esté más fraccionada, sea al menos, más organizada a la hora de hacer las normas, claramente un sueño.

¿Que podemos hacer? Alegar desconocimiento de la ley. Está más que claro que no tenemos una ley de tránsito clara, si, al ser la nueva publicada en la Gaceta, o en este caso, llegado al plazo del 1° de Marzo, se deroga la anterior. Entonces, sinceramente, estamos, ¡jodidos!