Encuestas, ¿arma de doble filo?

Acabo de realizar una encuesta de opinión cuyo público son los usuarios de Twitter (tuiteros), y debo decir me pareció bien realizada. Pero, analizando un poco las encuestas como tal, pueden ser un arma de doble filo.

¿Por qué afirmo esto?

No he llevado ningún curso de comunicación, así que lo mío es puro conocimiento adquirido empirícamente (o sea, se podría decir que estoy bateando). Pero yo he llegado a considerar, luego de haber leído tal vez el Príncipe o similares, que el pueblo es fácilmente “manejable”, especialmente para beneficios políticos. Y no podemos dejar de pensar que las encuestas pueden constituir una circunstancia agravante de la posición de un funcionario político, o ser una mejora de su posicionamiento.

Las encuestas sirven, que mejor ejemplo, que Berlusconi, cuya forma de consolidación en el poder fueron sus, poco fehacientes, encuestas.

Retomando el punto anterior, la “masa”, “vulgo” (sin intenciones peyorativas), o como se le quiera llamar, en mi opinión, no puede esperársele una declaración fidedigna sobre algo si se quiere con ello basar un resultado.

En otras palabras, no confío en lo que diga cualquier “hijo de vecino” sobre un tema, por el simple hecho de que éste puede ver exaltada su opinión personal sobre el tema por los medios de comunicación, o porque un evento similar al tema de la encuesta le haya ocurrido, o simplemente por vivir en un lugar específico. No me gusta que esto sea tomado junto con la opinión de otros más, como la opinión de todos los ciudadanos.

No voy a negarlo, es útil, y práctico.

Pero, últimamente, el tono tan formal a algo tan informal que los medios de comunicación le atribuyen al hacer un “sondeo de la opinión del pueblo”, simplemente me choca.

Concluyendo, no negaré que las encuestas son herramientas útiles, si se les da una buena aplicación, pero me desagrada la importancia que se le ha venido dando a una opinión más bien, quizás desinformada, y mucho menos el uso que se le de para, pura y simple, politiquería.

Y para responder la pregunta del título, si, creo que son un arma de doble filo, pues puedo usar sólo opiniones legitimadas, pero éstas no siempre serán a mi favor e irán todo al contrario, si por el otro lado, se usan opiniones “equis”, puede terminar no reflejando realmente algo útil.

Saludos, Alvaro A.

Indignación Universitaria… Rectores y sus Salarios

Anoche, luego de leer en el Infierno sobre este tan controversial tema, decidí dar mi opinión sobre el tema.

No es posible que:

“los salarios de los rectores de las 4 universidades públicas (a mayo de 2010):

Sandra María León Coto – Vicerrectora de la UNA: 4.115.632,95 (Ese era el salario de vicerrectora, imaginen el de hoy, ya como rectora)

Yamileth González García – Rectora UCR: 4.912.339,oo

Luis Guillermo Carpio Malavasi – Rector UNED: 7.804.119,70

Eugenio Trejos Benavides – Rector ITCR: 2.447.715,oo”. via Infierno.

(más…)